¡Te lo cuento, te lo canto!
Te damos la más cordial bienvenida a este mini curso de seguridad digital personal (para que no te timen) y netiqueta, que es como el "Manual de Carreño" del siglo XXI para cuando usas el móvil, el tablet o el ordenador. Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactar a Enrique Freire, a través de Whatsapp (haciendo clic aquí) o Telegram (haciendo clic aquí)
Objetivo: Al finalizar este micro curso, aprenderás a identificar un dominio de Internet. Conocerás las principales medidas de seguridad que deberás adoptar para evitar ser víctima de engaños o fraudes. Serás capaz de crear y recordar una contraseña para cada web (miles de ellas, si fuese necesario). Y aprenderás algunas normas básicas de comportamiento online, esenciales para interactuar con otras personas en Internet.
Curso adaptado para personas mayores o sin mucha experiencia en el uso de Internet.
1. Protégete
¡Que no te den gato por liebre! Aprende a protegerte en la red.
URLs y Dominios: La Dirección de Internet
Una URL es la dirección completa de una página web. Es lo que escribes en la barra de direcciones. La parte más importante es el dominio (ej: google.com), que te dice quién es el dueño del sitio. Es crucial identificarlo para no caer en páginas falsas.
Para identificar el dominio de una web, busca la parte de la dirección URL que termina en .com, .es, .eu, .org, .net, etc. El dominio es esa terminación y la palabra que está justo antes. Fíjate que el dominio siempre está antes del primer separador / contando desde la izquierda y excluyendo los de https://
¡Cuidado con los "hackers"!
Los hackers crean URLs falsas para engañarte. Fíjate en estos ejemplos:
- REAL:
https://www.mibanco.es/acceso - Falsa:
https://www.mibanc0.es/acceso...(Fíjate que han cambiado la "o" por un cero. No es la web real de tu banco) - Falsa:
https://mibanco-seguro.com/login...(Aquí el dominio no esmibanco.es) - Falsa:
https://www.mibanco.es.sitio-falso.com...(Aquí el dominio real essitio-falso.com, y en este caso, el texto "www.mibanco.es" que le precede es un subdominio de "sitio-falso.com")
Consejo: Antes de hacer clic, revisa el dominio. Si dudas, escribe tú mismo la dirección en el navegador. No hagas clic en enlaces de correos sospechosos.
Cuentas de usuario: ¿Por qué piden tantos datos?
Cuando te registras en una web, es normal que te pidan ciertos datos para que el servicio funcione y para distinguirte de otros usuarios. Éstos son algunos de los datos que suelen preguntarte:
- Nombre y Apellidos: Para saber quién eres.
- Correo Electrónico: Tu "dirección postal" digital. Esencial para confirmaciones y recuperar tu contraseña.
- Número de Teléfono: A menudo para una capa extra de seguridad (verificación en dos pasos).
- Fecha de Nacimiento: Para verificar tu edad o como pista para recuperar la cuenta.
- Dirección postal: Por si tienen que enviarte correspondencia postal, algún paquete o publicidad.
- Edad (o fecha de nacimiento): Lo usan para segmentar a sus usuarios y ofrecer sus servicios o publicidad en función del rango de edades. También como elemento de verificación en caso de que alguna vez olvides tu contraseña y quieras recuperarla. O tal vez para felicitarte en tu cumpleaños.
Consejo: Da solo los datos estrictamente necesarios y desconfía si te piden información muy sensible (como tu tarjeta de crédito para un servicio gratuito).
Contraseñas: Tu Llave Maestra
Usar la misma contraseña para todo es como usar la misma llave para tu casa, tu coche y tu caja fuerte. ¡Muy arriesgado!
1. Tu "Fórmula Mágica"
Aquí vamos a aplicar la mnemotecnia, es decir, técnicas de memorización. Para ello, vas a crear una "fórmula mágica", es decir, una receta o regla personal que te permitirá generar contraseñas únicas que solo tú conozcas.
Como base de esa "receta", por ejemplo, podrías usas el nombre de una película, un actor o un artista que siempre te haya gustado mucho. ¿Siempre te han gustado las canciones de Manolo Escobar? En este ejemplo tomaremos su apellido y su nombre para generar nuestras contraseñas, incorporando también un símbolo especial y la primera y última letra del dominio de la web o servicio para los que queramos crear la contraseña:
ESCOBAR$ + primera y última letra del servicio o web + MANOLO
En ese caso, tu contraseña para Google quedaría así: Escobar$GEManolo. La de Facebook sería Escobar$FKManolo, y así sucesivamente. Fíjate que una vez que has creado tu "fórmula mágica", todo lo que tienes que hacer es meter el primer y último caracter de la web entre "Escobar$" y "Manolo".
Es así de fácil. Una vez que te hayas habituado a tu receta, no tardarás ni un segundo en recordarla. Eso sí, ¡sé creativo, inventa tu propia fórmula y procura incluir mayúsculas, minúsculas, números y símbolos!
2. Gestores de Contraseñas
Es la opción más cómoda y segura. Los navegadores (Chrome, Safari, Firefox, Edge, etc.) y apps especializadas pueden generar y guardar contraseñas ultra seguras por ti. Solo tendrás que recordar una contraseña maestra, que generalmente será la de la cuenta de email con la que inicias sesión en el navegador.
De todo lo demás se ocupará el gestor de contraseñas, tu "mayordomo digital de contraseñas". Cada vez que una web te pida que te registres y solicite que pongas una contraseña, el navegador la creará automáticamente por ti y la guardará en la nube. Cuando quieras conectarte a una web en la que ya te habías registrado, el navegador recuperará la contraseña de la nube y la escribirá automáticamente.
¡Aprovécha esta funcionalidad, es una maravilla!
Cookies, Permisos y Notificaciones
Cookies: Son "notas" que las webs dejan en tu navegador para recordarte. La mayoría son necesarias para que la web funcione. Puedes gestionar las no esenciales en el aviso de cookies.
Permisos de Apps: Concede permisos con sentido común. Una app de mapas necesita tu ubicación, pero una de linterna no necesita tus contactos. Descarga siempre de tiendas oficiales.
Notificaciones: Pueden ser una puerta a engaños. Una falsa notificación de "virus detectado" puede llevarte a instalar software malicioso. Desactiva las no esenciales por tu seguridad y paz mental.
2. Compórtate
Llamamos netiqueta al conjunto de normas de educación y respeto que deberíamos seguir para una convivencia sana en internet. Es el equivalente digital al famoso Manual de Urbanidad y Buenas Maneras de Manuel Antonio Carreño. Aquí tienes algunas de las normas básicas de la netiqueta.
Sé conciso y respeta el tiempo de los demás ▼
A veces el silencio es oro: Si no tienes algo que aporte, que sea positivo o que resuelva algo, a veces es mejor no escribir nada.
Al grano, por favor: Si tienes que decir algo, dilo de forma clara y directa. La gente en internet tiene poco tiempo. Un mensaje corto se agradece mucho más que un texto larguísimo.
Audios, ¡ay, los audios!: En foros o chats de texto, evita enviar audios si puedes escribirlo. Obligar a los demás a ponerse auriculares es faltarles al respeto y a su tiempo. Si puedes elegir, ¡escribe!
Cuida tu ortografía y ¡NO GRITES! ▼
Tu carta de presentación: Escribir bien dice mucho de ti. Cuidar la ortografía y la redacción demuestra respeto por la persona que te lee. Un esfuerzo mínimo en revisar antes de enviar hace la diferencia.
No uses mayúsculas para todo: ¿Te imaginas a alguien gritándote en la cara? Pues escribir todo en mayúsculas es el equivalente digital. Se considera de mala educación y, además, es mucho más difícil de leer.
Crítica constructiva y no difundas bulos ▼
Crítica constructiva, no destructiva: Si tienes que criticar algo o a alguien, hazlo de forma constructiva y en privado. Jamás critiques a alguien que no esté presente para defenderse. ¡Insultos y descalificaciones, prohibidos!
¡Cuidado con los bulos y las cadenas!: Antes de reenviar ese mensaje sobre "la cura milagrosa", investígalo. Si no estás absolutamente seguro de que es cierto, ¡NO LO ENVÍES! Ayudemos a frenar la desinformación.
Respeta la individualidad y la diversidad ▼
Generalizar atacando o defendiendo a todo un colectivo se llama chauvinismo. Evita etiquetar a las personas. El mundo no se divide en blancos y negros, mujeres y hombres, izquierda y derecha, gays y heteros, etc. El mundo se compone de individuos y como tal merecen respeto.
"Voy a dejar de llamarte hombre blanco. Y te voy a pedir que dejes de llamarme hombre negro. Llámame Morgan Freeman." — Morgan Freeman
Una lección de oro: más allá de las etiquetas, somos personas. Aplícalo en el mundo digital.
Compruébate
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¡No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós!
Esperamos que este mini curso haya sido de tu agrado. Siempre que recibas un email, recuerda comprobar el dominio del remitente. Antes de hacer clic en un enlace, comprueba si el dominio de la web es el correcto. Sé cuidadoso a la hora de permitir notificaciones o aceptar permisos de aplicaciones y sitios web. Jamás utilices la misma contraseña en diferentes sitios web: Usa las técnicas que has aprendido aquí. Y cuando te comuniques con otros mediante chat, foros, redes sociales o correo electrónico, sé respetuoso y sigue las normas básicas de netiqueta.